Y de nuevo, la luna me encuentra sola, buscando en ella esas respuestas que no puede darme.

Sé que has vuelto a desaparecer, a escurrirte entre mis dedos, como lluvia entre mis pestañas. De una forma cadenciosa, casi dulce, suave como una caricia has pronunciado lo que no quería escuchar. Yo quería libertad y vuelvo a pensar en la cadena perpetua como la opción, me vuelvo a resignar en lo fácil. Porque sé que has desaparecido, que solo fue un espejismo aquel deseo que nos consumió por dentro, acercándonos y alejándonos a la vez, como la marea cuando desea besar la playa. Solo me queda asumir la lógica de mi fracaso, ya ves tú, ni que fuera algo nuevo. Me quedo con el embriagador perfume de aquellos instantes que jamás se repetirán, mientras tu te resignas por mis decisiones baldías y yo en silencio suplico la solución que no creo que nunca llegue.
Solo quería liberarme de tabús, de convencionalismos, de poesía barata, de filosofía de mercadillo. Pero tengo que volver de nuevo al principio, con las tiritas en mi pecho y la coraza reforzada

Y es que ya ves, yo soy mas de escribirte que de hablarte

Y me quede mirando a la luna, esa luna que nos vió dejarnos llevar. Mantuvimos un dialogo silencioso, en el que solo se escuchaba un “te lo advertí”, mientras una solitaria lágrima recorriendo mi mejilla reflejaba el fulgor de sus palabras.

Y la tontería mas grande es querer volver a caer.